Los «pegaso de hierro» arrasan con los bandidos y salvan Italica. «-¡Una tiara! -¿Una tiara? -¡Una rubia! -¿Una rubia? -¡Tirabuzones! -¿Tirabuzones? -¡Una rubia con tirabuzones, una lindura vestida de hombre y muchas bellezas más atrás!». «-¿Por qué te sientas sobre tu casco? -¡Para que no me vuelven las bolas!»























