Se suponía que «ella» era un faro de esperanza. Pero ahora su ira y su odio se han convertido en llamas de guerra y están a punto de envolver al pueblo.
Sólo la Isla de Rodas, una organización neutral, puede detener el desenfreno de Reunión y la conspiración que se esconde tras ella. Amiya y los demás se dirigen a la Ciudad Central de Chernobog, que está en rumbo de colisión con Lungmen. Qué destino les aguarda allí…










Supongo que aquí aplica el dicho, ¿no? «¿Cómo puede ser que aquellos que merecen vivir mueren y aquellos que merecen morir… siguen viviendo?»
Alina, Theresia, Ace, Scout… mierda, y yo desesperado por ver el combate final!
“Entre el fuego y el caos encontré la paz en mis amigos, mi familia y los recuerdos que forjé; aunque la muerte me lleve, descansaré tranquilo, porque lo vivido siempre tendrá valor. No me sigas: vive, ríe, llora y guarda tus memorias, para que cuando volvamos a encontrarnos me regales tus historias, tanto las felices como las tristes.”