
Antes de morir, el padre de Asuna le dio a su hija una peculiar radio de cristal. Con ella sube a la montaña para sintonizar extrañas melodías. Un día un monstruo ataca a Asuna, siendo rescatada por Shun, un joven procedente de la dimensión paralela de Agartha. Deseando volver a reencontrarse con su nuevo amigo, Asuna le pedirá ayuda a su maestro para encontrar la manera de entrar en este mundo mítico. Basada libremente en el mito de Orfeo y Eurídice, la tercera película de Makoto Shinkai lo confirma como un creador de universos únicos, con un imaginario inagotable y un gusto estético exquisito.
Hermosa película, dura y melancólica que te puede llegar a romper por ratos, pero que tiene la loable intención de transmitirnos un poderoso mensaje de aprender a afrontar, sufrir y superar el dolor de la perdida.
A lo largo del viaje fantástico de nuestros protagonistas se nos muestra (a veces parece en exceso) diferentes ejemplos y situaciones de pérdida, con la intención de hacernos entender que nada se puede hacer para remediar la situación que es inevitable y solo nos queda seguir adelante.