

El 29 de febrero de 2000, los meteoritos Möbius cayeron sobre la Tierra. Estos meteoritos trajeron a la Tierra una nueva forma de materia conocida como «polvo de Möbius». El polvo se extendió por la atmósfera terrestre, lo que dio lugar a un milagro. El día en que cayeron los meteoritos, apodado «2.29», aceleró la disparidad económica en Japón.
Al poco tiempo, la Alianza de la Guerra Sangrienta, descontenta con esta disparidad, comenzó a cometer actos de terrorismo. En medio de todo esto, la policía creó la unidad móvil especial anti-RC y una escuela conjunta de formación anti-RC para la formación inicial de los miembros de la unidad.