Cuando su padre se vuelve a casar, Yuta Asamura acaba compartiendo techo con su nueva hermanastra, Saki Ayase, la chica más atractiva de su curso. Con las cicatrices del divorcio de sus padres, ambos juran mantener una distancia respetuosa. Pero lo que empieza como una cautelosa camaradería se convierte en algo más profundo a partir de las experiencias compartidas. ¿Es admiración, amor familiar o algo más?












Solo puedo decir que el tratar de desenamorarte de alguien es tan triste, aunque a veces tiene que ser necesario.
Es un duelo que no se puede explicar y es algo a veces tonto, a veces racional al cual solo nosotros como especie humana nos sometemos.