En su primer año de instituto, Yuu admira a la prefecta Atori y, para llamar su atención, decide actuar como una delincuente. Sin embargo, su intento de parecer “rebelde” no engaña a Atori, quien la descubre y se burla de ella, tratándola como a una mascota. Así comienza su peculiar relación en la vida escolar.












El método de Ru no funciona, sino hubiera aprendido que Marx no era economista, sino un hippie fraca que lo bocharon en Derecho, se fue a Filo y se puso a escribir desvaríos de Economía mientras lo mantenían sus padres burgueses y luego Engels…